Fulgencio Gil: “una medida como esta no se puede imponer a la fuerza y sin diálogo. Que arruina a miles de familias. Apelo a la sensibilidad del Gobierno central para que escuche a los afectados. Ofrecemos la colaboración del Ayuntamiento para resetear y poner orden en un proceso que no responde ni a la realidad del terreno ni a las necesidades de los lorquinos”
El establecimiento de estas zonas inutiliza más de 3.500 hectáreas, perjudicando especialmente a los vecinos de Torrecilla, Campillo, Purias y Cazalla. La última revisión ha incrementado el área afectada en más de un 50%
Lorca, 12 de marzo de 2026. El alcalde de Lorca, Fulgencio Gil, ha afirmado que el acuerdo de la Asamblea Regional de Murcia adoptado en la mañana de ayer, mediante el que se exige la anulación de los mapas que imponen las Zonas de Flujo Preferente en el término municipal lorquino, constituye un notable factor de estímulo para seguir adelante en la lucha que emprendimos junto a los vecinos hace ya seis años. Es una victoria social de especial relevancia, y con un carácter simbólico muy importante. Ahora contamos con un aliado más y eso refuerza nuestras reivindicaciones.
El primer edil ha recordado que “en aquel momento estábamos completamente solos, y además sufrimos la incomprensión y el desprecio por parte de quienes deberían haber abanderado y liderado la exigencia de resolver este enorme problema. El tiempo nos ha ido dando la razón tanto a los representantes institucionales que siempre hemos creído en esta causa, como a los miles de ciudadanos a los que tanto perjudica esta medida”.
Fulgencio Gil ha afirmado que “existe un consenso prácticamente unánime de que las cosas no se han hecho bien, y en vez de rectificar, se han empeñado en seguir adelante, una obcecación que empeora la situación e indigna aún más si cabe a los damnificados. Quiero recordar que hace unos meses tuvimos un encuentro que contó con la presencia de 500 vecinos afectados para trasladarles la información con la que contamos en el Ayuntamiento. La indignación va en aumento. Nosotros hemos tenido claro desde el primer momento que así no se pueden hacer las cosas y como alcalde de Lorca apelo a la sensibilidad el Gobierno central, del Ministerio de Transición Ecológica y también de la Confederación Hidrográfica del Segura para que reflexionen sobre lo que están haciendo, suspendan el procedimiento y anulen los mapas que están sobre la mesa.
Una medida como esta, que arruina a miles de familias, no se puede imponer a la fuerza y sin diálogo. “Insisto en apelar a la sensibilidad del gobierno central para que escuche a los afectados. Ofrecemos nuestra colaboración como Ayuntamiento para resetear y poner orden en un proceso que a todas luces no responde ni a la realidad del terreno ni a las necesidades de los lorquinos. No puede ser que cuando lo que estamos reivindicando es la construcción de las infraestructuras contra inundaciones, se despachen con esta medida. Está claro que les sale más barato pintar manchas sobre planos que construir las presas y el canal de Biznaga, pero eso es una irresponsabilidad inaceptable”.
El alcalde ha explicado que “estamos hablando de más de 3.500 hectáreas que quedan absolutamente arruinadas e inutilizadas para cualquier uso. Desde el primer momento los vecinos nos están diciendo que los mapas no reflejan la realidad del terreno. Hemos comprobado que se han impuesto como zonas de flujo preferente lugares en los que jamás se han registrado problemas de relevancia incluso cuando hemos sufrido inundaciones. Es por ello qué considero necesario que este proceso se detenga. Incluso el Ayuntamiento de Lorca, por unanimidad de todos los grupos políticos con representación municipal solicitó hace meses la anulación de estos mapas. Lorca es el municipio más perjudicado por este asunto”.
Fulgencio Gil ha manifestado, además, que “no alcanzo a comprender, y ni mucho menos comparto, que ningún representante del Gobierno central, ni del Ministerio de Transición Ecológica, ni de la Confederación Hidrográfica de Segura, se haya dignado a mantener una reunión con los vecinos para informarles de las consecuencias de esta medida. Ya han pasado seis años y es inaceptable que ni tan siquiera hayan mantenido un encuentro con los miles de lorquinos que ven cómo sus tierras quedan arruinadas dentro de este proceso. Terrenos, negocios de pequeños emprendedores y de familias, viviendas que han pasado de generación en generación, ahora quedan bajo una expropiación encubierta, y lo peor de todo, sin avisar a los dueños. El proceso carece de transparencia y hay muchos damnificados que debido al oscurantismo con el que se está actuando por parte del Gobierno central, ni siquiera saben todavía que no pueden poner ni un ladrillo ni hacer nada en terrenos”.