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Las obras de reparación del Palacio de Villaescusa aligeran en 300 toneladas el peso del edificio para hacerlo más seguro frente a posibles terremotos

Las obras de reparación del Palacio de Villaescusa aligeran en 300 toneladas el peso del edificio para hacerlo más seguro frente a posibles terremotos



Se trabaja respetando al máximo la conservación de sus elementos históricos. Se emplean métodos como el “cosido” de muros de carga con fibra de vidrio y la reparación de las bóvedas de la caja de la escalera se ejecuta con la misma técnica de las de las iglesias.



15 de noviembre de 2016. El Alcalde de Lorca, Francisco Jódar, junto a los Concejales de Casco Histórico, Contratación y Personal en el Consistorio Municipal, Francisco García, Juan Francisco Martínez y Fulgencio Gil, ha informado que las obras de reparación integral y recuperación de la Casa de Villaescusa han alcanzado ya el 60% de ejecución, estando prevista su finalización, si no surgen incidencias de relevancia, durante el segundo trimestre de 2017.



El Primer Edil ha subrayado que las actuaciones para la Reparación del Palacio de Villaescusa, que suponen una inversión de 350.000 euros, son claramente respetuosas con el estado original del edificio, ya que están basadas en la adopción de técnicas y utilización de materiales tradicionales con el objetivo de combinar elementos clásicos y modernos de manera que trabajen juntos a la hora de responder ante situaciones como terremotos. Esto obliga a conjugar el respeto al carácter histórico del inmueble y sus elementos con la exigencia de fortalecerlo frente a hipotéticos episodios sísmicos.



Francisco Jódar ha manifestado que se trata de un inmueble construido con muros de carga y estructuras leñosas y que, por ello, requiere de una intervención muy particular, alejada de las habituales actuaciones en edificios de estructura moderna, ya que necesita una labor adaptada a las características de su estructura. El reto al que se ha tenido que hacer frente a la hora de ejecutar estas obras es el de mantener todos aquellos elementos históricos del edificio conservando los puntos fuertes de las estructuras que han mantenido esta construcción en pie a pesar de las eventualidades sísmicas que ha sufrido.



“Adelgazar” la estructura y las cubiertas para incrementar la resistencia del Palacio.

El Alcalde ha explicado que se están retirando todos los refuerzos metálicos (principalmente vigas de acero de gran tamaño) y reforzando los actuales forjados de madera por su cara superior, mediante la instalación de láminas de madera, a lo que se suma una capa de compresión con arlita (piedra arcillosa de muy poco peso), conectada mediante tornillos barraqueros y un mallazo de reparto. Esta técnica conforma una viga de composición mixta madera-hormigón, que incrementa la resistencia del forjado y reduce drásticamente los daños en caso de terremoto.



Se está trabajando con el objetivo primordial de aligerar el peso del edificio, tal y como se ha hecho, por ejemplo, con las cubiertas y cúpulas de iglesias. Para ello se están eliminando aquellos elementos que supongan sobrecarga, tales como rellenos de grava y dobles o triples solados. Se ha procedido a unificar las alturas de los forjados de cada planta, corrigiendo la diferencia de nivel que existía en el suelo de una misma planta. Hasta la fecha se ha completado el 60% de las labores, aligerando el inmueble en 300 toneladas.



Para aligerar el inmueble, se está procediendo, además, a la retirada de cualquier tipo de losa o estructura de hormigón o metálica de las cubiertas. Los nuevos tejados se están construyendo con viguetas de madera laminada y panel sándwich coronado con las tejas originarias del inmueble. De esta forma se reduce considerablemente también la carga que soportan los muros.



Respetando y mejorando los elementos característicos.

Para conservar la idiosincrasia del inmueble se han mantenido todas las bóvedas tabicadas de ladrillo, especialmente las de la escalera, retirando exclusivamente los ladrillos rotos que han sido sustituidos por otros de idéntico material. Se trata de una técnica que ha requerido de gran precisión, y cuya ejecución es idéntica a la realizada para rebajar el peso de las bóvedas en las iglesias lorquinas dañadas por los terremotos de 2011.



La intervención para respetar la estructura de la caja de escalera ha requerido, además, el refuerzo de su piso alto, conectando sus esquinas, así como con la comprobación de la existencia de un durmiente superior de madera, para apoyo de la estructura.



La actuación en los muros pétreos tradicionales de Villaescusa ha contemplado la reparación de las grietas que presentaban, que se han “cosido” con varillas de fibra de vidrio. Los trabajos incluyen el picado del revestimiento de las fachadas exterior e interior, ejecución de nuevo revestimiento y pintura.



Un Palacio totalmente accesible y mejor preparado ante emergencias.

Una de las líneas maestras que están guiando los trabajos en el edificio es la necesidad de suprimir las barreras arquitectónicas que presentaba, de tal forma que sea totalmente accesible para personas con discapacidad. Para ello se contempla, por ejemplo, la sustitución completa del ascensor, contando con un nuevo elevador de mejor rendimiento, más confortable y de menor consumo. De hecho es capaz de autoabastecerse de energía para funcionar de forma autónoma durante un prolongado periodo de tiempo en caso de corte del suministro eléctrico. Estos trabajos también incluyen la adaptación de los aseos a la normativa de accesibilidad.



Las obras añaden la instalación de una escalera de emergencia que comunicará las dos plantas del edificio con el patio interior, cuyas cubiertas de uralita, serán sustituidas por panel sándwich. El objetivo es que el inmueble disponga ahora de una vía de evacuación en caso de emergencia, mejorando su seguridad. El edificio albergará de nuevo los servicios municipales de Patrimonio, Contratación, Turismo y Estadística.



Los retos de reparar Villaescusa.

- Mantener la mayor cantidad posible de estructuras antiguas.

- No modificar la rigidez.

- No colocar nuevos materiales para evitar discontinuidades peligrosas.

- Mantener sus elementos principales. Añadir sólo aquellos que incrementen sus valores.

- Seguir el criterio de mínima intervención.

- Utilizar materiales más blandos para que la intervención quede en segundo plano.